La cabeza de conexión es la pieza que protege las terminales de un termopar o sensor RTD y sirve de punto de unión con el cable o el transmisor. Elegir el material correcto evita fallas por humedad, corrosión, golpes o riesgo de explosión, y alarga la vida útil del sensor.
En Termo Resiste manejamos cabezas de conexión en varios materiales y tipos, según el ambiente donde trabaje tu instrumento:
Cabeza marina: diseñada para ambientes húmedos y salinos, como embarcaciones, zonas costeras e instalaciones expuestas a la intemperie. Protege las conexiones contra la corrosión.
Cabeza de aluminio: ligera, económica y de uso general en la industria. Es una buena opción para procesos donde no hay agentes muy agresivos.
Cabeza de hierro fundido: muy robusta y resistente a golpes y vibración. Se usa en hornos, fundiciones y trabajo pesado.
Cabeza de acero inoxidable: resiste la corrosión y permite limpieza frecuente. Es la más usada en alimentos, bebidas, farmacéutica y procesos químicos.
Cabeza de PVC: ligera y resistente a muchos químicos y a la humedad. Sirve en ambientes corrosivos con temperaturas moderadas.
Cabeza a prueba de explosión: para áreas clasificadas donde puede haber gases, vapores o polvos inflamables, como petroquímica, gas y refinerías.
Todas se pueden combinar con termopares, sensores RTD (como Pt100) y transmisores de 4-20 mA, con distintos tipos de rosca y entrada de cable.
Si no sabes cuál necesitas, dinos en qué proceso y ambiente trabajará tu sensor y te recomendamos la más adecuada.